miércoles, 9 de junio de 2010

Fortines de La Guaira eran a prueba de corsarios

Esta ciudad portuaria tenía 21 de 60 fuertes construidos | ARCHIVO
ELÍZABETH COHEN O./SERVINECO Catia La Mar. El gobernador de la provincia de Venezuela, don Diego de Osorio Villegas, viendo la necesidad de que la ciudad de Caracas estableciera una mejor comunicación con la Corona, recorrió la costa de La Guaira para buscar un lugar donde construir un puerto.
Su experiencia como militar y marino lo llevó a decidir que el espacio de la rada de La Guaira era el sitio ideal, porque tenía detrás una montaña inaccesible, un mar bravío al frente, que impediría un desembarco fácil y, por ende, que la capital fuera blanco de corsarios y piratas.
Se construye el sistema de fortificaciones de La Guaira, que es uno de los más extensos de toda la costa venezolana, y donde hay 21 de las 60 edificaciones entre fortalezas, fortines y baterías que se establecieron en el país. Este sistema fue creado antes de la fundación de la ciudad, y su construcción, junto a la del puerto, generó su poblamiento.
Al principio se construyeron una serie de trincheras a nivel de la playa, con cañones que avisaban de algún intruso, pero al construirse el camino entre el puerto y la ciudad fue necesario establecer seguridad, y es cuando se levantan las edificaciones militares.
La arquitecta Teresa Montesano explicó que estas construcciones datan del siglo XVII-XVIII. Aseguró que aún quedan restos de 17: unas enterradas, otras quedan remanentes y sólo seis están en pie. Dijo que hay un plan para acometer el rescate de estas edificaciones. La importancia de este sistema de fortificaciones es que al producirse un ataque filibustero, "ya en cinco minutos Caracas sabía que La Guaira era atacada por piratas", comentó la arquitecta.
Derbys López, presidente de la Fundación Historia Ecoturismo y Ambiente (Fundhea), que se ha encargado de rescatar y dar a conocer la historia colonial de La Guaira, señaló que cuando ocurría un ataque en el puerto, desde el fortín El Vigía se anunciaba por un sistema de banderas y disparaba un cañón de salva. Éste era repetido en la fortaleza El Peñón de Maiquetía, y de allí a El Salto, y así pasaba por el Castillo Negro en La Cumbre al Castillo Blanco. "Desde aquí se avisaba al cuartel San Carlos y se lograba así que en Caracas se enteraran de lo que ocurría en el puerto". En tres horas llegaban los refuerzos al puerto.
En su mayoría, las edificaciones en pie han sido declaradas en diversas épocas y por distintos organismos como Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, como lo hizo en abril de 1976 la Junta Protectora y Conservadora. Ya anteriormente, en 1965, el entonces Concejo Municipal del Distrito Federal, en ocasión de los 400 años de la ciudad de Caracas, había declarado monumentos históricos a toda la red de fortificaciones.
Montesano señaló que hay un convenio de 2008 con el Gobierno canario para el rescate ambiental y estructural de estas edificaciones; recursos que fueron entregados a la Alcaldía Mayor de entonces, pero nada se hizo.
Fuente: Diario Ultimas Noticias 18 de abril de 2010