jueves, 10 de marzo de 2011

UN GUAYREÑO DIGNO DE ADMIRAR

Por: Derbys López

En nuestra Jornada de apoyo al Museo del Transporte Guillermo José Schael, conocimos a una persona, ya muy importante para nosotros, con todos los conocimientos y vivencias que encierra y con el cariño fraterno que demuestra en su trato, siempre respetuoso, siguiendo el manual de Carreño. Esta honorable persona es el Sr. Jorge Bello Domínguez, de 80 años de edad, siempre se ha dedicado al trabajo; Actualmente desempeña el cargo de bibliotecario del Museo del Transporte, ubicado en Caracas y es una persona digna de admirar por su sapiencia y ganas de seguir luchando en la vida. Dando continuidad a nuestro proyecto educativo “La Guayra Ecopatrimonial” le realizamos una entrevista personal para que nos contara de sus vivencias como Guayreño.

El Sr. Jorge Bello Nace en La Coruña, España, el 01 de enero de 1931. Llega a Venezuela como Inmigrante aun siendo un niño, su Familia se residencia en La Guayra, En la Esquina de Mamón a Cochera, actual calle Ricaurte, en la casa que todos en La Guayra llamaban “La casa de las 7 ventanas” Nos dice que aunque no nació aquí el es muy Guayreño porque paso años muy felices en La Guayra.

Paso su niñez jugando entre las extintas placita de los cañones y la Plaza Libertador, Bañándose y pescando en la Poza de el Puerto, mientras se escondía de su papá que trabaja de traductor en la Corporación “- allí en la poza aprendimos a nadar casi todos los de mi generación, lanzábamos el cordel y pescábamos sardinas y arenques, cualquier cosa se llevaba a la casa”

Su primaria la paso en la escuela Federal Santos Michelena, y en el Liceo José Maria Vargas, cuando este se encontraba en la calle El León. Sus primeros amores los llevo al Paseo 24 de Julio, a sentir la brisa marina agarrados de la mano. A los 16 años ya reportaba como corresponsal, los hechos ocurridos en el departamento Vargas al tabloide Sucesos de Caracas. De aquí le nace la pasión de ser periodista el cual culmina en la UCV, en la década de 1960, alternando los estudios con derecho y economía.

Con su voz pausada y respetuosa habla de La Guayra con gran sentimiento, de las personas a las que conoció, y comenta de todos los cambios sufridos en su pueblo. Habla muchos de sus viajes en el Ferrocarril ingles La Guayra a Caracas “se miraba embelesado y casi asustado aquellos barrancos que serpenteaban el tren, y el cambio de clima, a veces había calor y después un frió que obligaba a arroparse… uno sentía alivio al llegar al final del viaje, por que ya no se sufría de frió, de las curvas ni de los túneles, además los asientos eran de madera”

También nos habla de las peripecias que se tenia que hacer para ir a las agradables playas de Catia la mar, “Ir a Catia la mar era toda una excursión, había dos vías para ir al pueblo de Catia la mar, era una de ellas la que pasaba a la orilla de la playa, atravesando el Barrio Abisinia, cerca del leprocomio de Cabo Blanco, de allí se continuaba por el pueblo de Mare Abajo, bordeando la playa hasta llegar al Pueblo, de pocas calles, no muchas casitas y varios merenderos en la playa, con bastantes matas de uvas playera… la otra vía comenzaba por la vaquera de los Luy cerca de donde estaba el Negocio fuente de soda llamado Latin Quarter, era una trocha atravesada de cardones, cactus y muchas cascabeles, el cual pasaba al lado del aeródromo de Maiquetía y también pasaba por los terrenos de la hacienda Catia hasta la playa, Hoy Catia la mar no se parece en nada de lo que fue”

Del Aeropuerto de Maiquetía nos Cuenta: “Fue en 1948 que visite el aeródromo como un pasajero mas, la aduana era un ranchon, es decir un galpón de zinc, llegué a Maiquetía en un DC3 de TACA que venia de Coro, allí casi me enamoro de la primera aeromoza que veía y trataba… en 1951 ya se había construido el edificio moderno.”

Una anécdota muy jocosa que nos contó fue la primera vez que quiso irse de su casa, tomo su mochila y se enrumbo por el cerro Gavilán y se llego a las Ruinas de El Palomo, viendo siempre la cumbre del Ávila “-se que después de la montaña estaba Caracas, pero ya estaba cansado y con hambre, seguía viendo la montaña y después al mar… allí me senté y al caer la noche me regrese a mi casa donde me esperaban con la cena, jijiji cosas de muchacho, yo no llega a los 9 añitos”

Continuando con nuestra entrevista le preguntamos si había hecho el recorrido de la peregrinación de la Virgen de Lourdes, por el antiguo camino de los españoles, y con melancolía nos respondió “a mis 80 años nunca he conocido ese camino tan lleno de historias y espero irle a conocer antes de mi partida” Palabras que nos causaron una sensación de tristeza y de animo a la vez.

EL SUEÑO DEL SR. JORGE

Después de esta entrevista, nos quedamos compartiendo un poco mas y de verdad, el Sr. Jorge mostró mucho entusiasmo de conocer este camino colonial mientras le relatábamos nuestras actividades y caminatas por el.

Ya nuestra Fundación nos encontrábamos en la planificación del Primer recorrido de la Ruta “Camino Viejo Español a la Mar estudiamos la posibilidad de llevar al Sr. Jorge a este recorrido, y en reunión tomamos la decisión de llevarle ya que el recorrido se realizaría siempre en rustico, pero tomando todas las previsiones del caso.

El 01 de marzo de 2011, le comunicamos, vía telefónica, al Sr. Jorge que estaba cordialmente invitado a recorrer el camino de los españoles el día sábado 5 de marzo. Su voz expresaba esa alegría que solo expresan los niños ante un nuevo regalo… nos pido ¿que llevar?, ¿que había que hacer?, ¿en donde nos encontraríamos?” Y muchas preguntas más.

El viernes 04 de marzo nos vuelve a llamar para confirmar si se realizaría el paseo, que estaba emocionado y volvió a preguntar muchas cosas más.

El día Sábado 05 de marzo, nos encontramos en el centro de Caracas para enrumbarnos al punto de encuentro, nos confeso que había dormido poco por que pensaba que se quedaría dormido y no escucharía la alarma…

Se emociono al ver tantos participantes que irían a conocer el camino como el y se sorprendió cuando le dijimos que son 45 personas en total quienes iríamos al paseo.

Después de confirmar las asistencias y recibir los recaudos nos encaminamos a abordar los rústicos de la Asociación Civil “Los Castillitos del Ávila” y el cual nos notifican que han ocurridos derrumbes en la vía y que solo llegaremos hasta la venta, y completaríamos el recorrido con una Visita a los cultivos del Pueblo de Hoyo de la Cumbre.

El Sr. Jorge disfruto a sus anchas del paseo, recorrió varias veces el Fortín de la Cumbre, inspecciono con toda curiosidad infantil las ruinas de La venta, antigua posada colonial y quedo fascinado al ver parte del empedrado original del camino.

En el Pueblo Hoyo de la Cumbre, se quedo admirando el paisaje y los cultivos del lugar, y a cada rato se apartaba del grupo para meditar…

Aparte de eso nos deleito con muchas anécdotas de su vida, chistes y vivencias de un pasado que muchos añoran y solo se puede revivir en la memoria… y se ofreció voluntariamente a colocarse las mascaras que se estaban colocando los participantes para dar la bienvenida al carnaval.

Nos sorprendió a todos sacando unas fotocopias de fotos de su juventud jugando en la placita de los cañones, de sus compañeros de juego y de adolescencia… Nunca mostró cansancio durante el recorrido, y siempre quería que le contaran más y más historia. Realmente el Sr. Jorge Bello se gano el respeto y el cariño de todos los participantes.

Aun sigue llamándonos vía telefónica para agradecer este hermoso gesto, y que les dedicará un capitulo de sus diarios de vivencias (el escribe su biografía)

El personal que integramos la Fundacion Historia Ecoturismo y Ambiente nos sentimos satisfechos realmente haber compartido un maravilloso día con este Guayreño digno de admirar.

Fotos Cortesía: Maria Cristina Abdelnour, Roberto Iregui, Carlos E. González

1 comentario:

Ernesto dijo...

Deliciosa crónica, un agradable gesto a Don Jorge.